Diseñamos, fabricamos e instalamos. Cotización con memoria de cálculo.
Solicitar cotizaciónSe usan como sinónimos y no lo son. La diferencia está en la carga por metro cuadrado y en lo que vas a poner arriba. Así se decide antes de cotizar.
En México las dos palabras se usan como sinónimos, y en la práctica no lo son. La diferencia no es de nombre: es de carga por metro cuadrado y de lo que vas a poner arriba. Pedir uno cuando necesitabas el otro se paga en obra.
Ambos son plataformas metálicas elevadas que crean un segundo nivel sin obra civil: se apoyan en su propia estructura, no en el edificio. Ambos se calculan bajo criterios AISC y normativa mexicana aplicable, con diseño sísmico, y se entregan con memoria de cálculo. Y los dos son desmontables y reubicables, lo que importa si rentas la nave.
Es la diferencia dura. En METALRACKS los mezzanines trabajan de 500 a 2,000 kg/m². Los entrepisos llegan de 750 a 3,000 kg/m².
Ese medio orden de magnitud cambia todo: perfiles más peraltados, más columnas o claros más cortos, y un sistema de piso distinto.
El mezzanine nace para ganar superficie: almacenaje ligero, oficinas, áreas de picking, archivo. Carga repartida y previsible.
El entrepiso nace para soportar operación: maquinaria, líneas de producción, tarimas pesadas, tránsito constante de equipo. Ahí hay cargas puntuales, vibración y a veces impacto.
Con cargas ligeras basta un sistema de piso convencional. Cuando sube la carga o entra maquinaria, el piso deja de ser un acabado y pasa a ser parte del cálculo: espesor, apoyo y comportamiento ante vibración.
Cuando el proyecto pasa de 6 metros o pide varios niveles, conviene evaluar un sistema autosoportado, donde la estructura de almacenaje sostiene la nave. La altura disponible se calcula aparte, y suele ser el límite real antes que la carga.
Con esos cinco datos se define si tu proyecto es mezzanine o entrepiso, y con qué perfil. Cuéntanos tu proyecto y te lo decimos antes de hablar de precio.