
Diseñamos, fabricamos e instalamos. Cotización con memoria de cálculo.
Solicitar cotizaciónEl volumen de la nave no es la capacidad. Entre uno y otra hay pasillos, altura perdida y un factor de ocupación que nadie puede llevar al 100%. Así se calcula en posiciones.
La pregunta “¿cuántas tarimas caben en mi bodega?” casi siempre se responde con el volumen de la nave, y ese número no sirve para nada. Entre el volumen y la capacidad real hay tres descuentos grandes que hay que hacer en orden.
La unidad útil es la posición de tarima: un espacio con medida definida que aloja una tarima con su carga. Los metros cúbicos no se compran ni se venden; las posiciones sí, y son las que se comparan contra tu inventario.
Del piso al obstáculo más bajo —rociador, luminaria, ducto o armadura— se descuentan tres cosas:
Lo que queda, dividido entre la altura de nivel que necesitas, da el número de niveles. Casi siempre es uno menos del que se estimó a ojo.
El ancho de pasillo no lo elige el almacén: lo impone el equipo. Un contrabalanceado necesita mucho más que un pasillo estrecho, y esa diferencia decide cuántas filas de rack caben en la misma nave.
Aquí está la palanca más subestimada: cambiar de equipo suele dar más capacidad que rentar otra bodega. Vale la pena calcularlo antes de firmar un contrato.
A los pasillos hay que restar también lo que no almacena: andenes, zona de recibo, staging, área de maniobra, oficinas y áreas de servicio.
Ninguna operación trabaja con el 100% de las posiciones llenas. Se necesitan huecos para recibir, para reacomodar y para el pico de temporada. Una bodega que opera cerca del límite pierde productividad: cada entrada obliga a mover algo.
El porcentaje razonable depende de tu rotación y de tu estacionalidad. El error común no es elegirlo mal, es no aplicarlo y planear con la capacidad teórica.
La capacidad en posiciones no sirve si el peso no cabe. Cada posición tiene un límite por nivel y cada módulo un acumulado que limita el poste. Con producto denso —bebida, lámina, materia prima a granel— el peso se agota antes que el espacio. Lo desarrollamos en capacidad de carga de racks industriales.
Una bodega puede tener posiciones libres y aun así estar saturada, porque el cuello de botella son los movimientos por hora, no el espacio. Si tus montacargas están al tope, más posiciones no resuelven nada: la respuesta está en el sistema dinámico, en el carton flow o en reorganizar el picking por curva ABC.
Con el plano de la nave, la altura al obstáculo más bajo, la medida y peso de tu tarima y tu montacargas actual calculamos las posiciones reales y el layout que las consigue. Cuéntanos tu proyecto.