Vista general de una bodega industrial con racks de varios niveles
Optimización

Cómo calcular la capacidad real de almacenamiento de tu bodega

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El volumen de la nave no es la capacidad. Entre uno y otra hay pasillos, altura perdida y un factor de ocupación que nadie puede llevar al 100%. Así se calcula en posiciones.

La pregunta “¿cuántas tarimas caben en mi bodega?” casi siempre se responde con el volumen de la nave, y ese número no sirve para nada. Entre el volumen y la capacidad real hay tres descuentos grandes que hay que hacer en orden.

Se cuenta en posiciones, no en metros cúbicos

La unidad útil es la posición de tarima: un espacio con medida definida que aloja una tarima con su carga. Los metros cúbicos no se compran ni se venden; las posiciones sí, y son las que se comparan contra tu inventario.

Paso 1: la altura útil, que no es la altura de la nave

Del piso al obstáculo más bajo —rociador, luminaria, ducto o armadura— se descuentan tres cosas:

  • El espacio libre normativo bajo rociadores
  • La altura de la carga más alta, con su tolerancia de maniobra
  • El peralte de la viga en cada nivel

Lo que queda, dividido entre la altura de nivel que necesitas, da el número de niveles. Casi siempre es uno menos del que se estimó a ojo.

Paso 2: los pasillos, que dependen del montacargas

El ancho de pasillo no lo elige el almacén: lo impone el equipo. Un contrabalanceado necesita mucho más que un pasillo estrecho, y esa diferencia decide cuántas filas de rack caben en la misma nave.

Aquí está la palanca más subestimada: cambiar de equipo suele dar más capacidad que rentar otra bodega. Vale la pena calcularlo antes de firmar un contrato.

A los pasillos hay que restar también lo que no almacena: andenes, zona de recibo, staging, área de maniobra, oficinas y áreas de servicio.

Paso 3: el factor de ocupación

Ninguna operación trabaja con el 100% de las posiciones llenas. Se necesitan huecos para recibir, para reacomodar y para el pico de temporada. Una bodega que opera cerca del límite pierde productividad: cada entrada obliga a mover algo.

El porcentaje razonable depende de tu rotación y de tu estacionalidad. El error común no es elegirlo mal, es no aplicarlo y planear con la capacidad teórica.

El límite que aparece al final: el peso

La capacidad en posiciones no sirve si el peso no cabe. Cada posición tiene un límite por nivel y cada módulo un acumulado que limita el poste. Con producto denso —bebida, lámina, materia prima a granel— el peso se agota antes que el espacio. Lo desarrollamos en capacidad de carga de racks industriales.

Y el límite que casi nadie mide: los movimientos

Una bodega puede tener posiciones libres y aun así estar saturada, porque el cuello de botella son los movimientos por hora, no el espacio. Si tus montacargas están al tope, más posiciones no resuelven nada: la respuesta está en el sistema dinámico, en el carton flow o en reorganizar el picking por curva ABC.

Antes de rentar más espacio, revisa esto

  • ¿Cuántos niveles permite tu altura útil real, no la nominal?
  • ¿El ancho de pasillo lo impone el equipo actual o la costumbre?
  • ¿Cuántas posiciones están ocupadas por producto sin rotación?
  • ¿El límite es espacio, peso o movimientos?
  • ¿Hay superficie que pueda duplicarse con un mezzanine?

Con el plano de la nave, la altura al obstáculo más bajo, la medida y peso de tu tarima y tu montacargas actual calculamos las posiciones reales y el layout que las consigue. Cuéntanos tu proyecto.